Categoría | Salud

Convulso inicio de año en la Sanidad (una vez más)

Este inicio de año en la sanidad madrileña ha coincidido con varias movilizaciones. Por un lado, las reclamaciones de los diversos colectivos médicos a nivel nacional, de un estatuto propio para el colectivo médico ante el Ministerio de Sanidad, con manifestaciones varias y las dos jornadas de huelga médica del 14 y 15 de enero. Y por otro, las concentraciones en reclamación de la caótica situación de las urgencias del Hospital de La Paz (en todas las urgencias madrileñas, en realidad).
Voy a tratar de explicarlo de forma lo más sencilla posible…
¿Por qué reclaman los médicos un estatuto propio?
Los médicos son los únicos sanitarios que, además de su jornada ordinaria completa, tienen una jornada “complementaria” OBLIGATORIA (estos términos tienen gran importancia, como ahora explicaré), que les obliga a cubrir las guardias para garantizar la asistencia de urgencias durante las 24 horas del día.
¿Cuál es la diferencia con el resto de profesiones sanitarias?… que, para los médicos, estas horas son OBLIGATORIAS y AÑADIDAS a su jornada ORDINARIA, pero NO se consideran horas EXTRAORDINARIAS, sino COMPLEMENTARIAS, por lo que se pagan más baratas que la jornada ordinaria… y, además, no cotizan para la jubilación, lo que supone, al final de la vida laboral, que los médicos trabajan 10 años de más que no figuran en ningún lado… (salvo para Hacienda cada mes, eso sí).
El resto de los sanitarios tienen turnos (mañana, tarde, noche), con los que quedan cubiertas las 24 h del día, y todas esas horas se cobran al mismo precio y todas cotizan para su jubilación.
A los médicos nadie les ha preguntado si aceptarían hacer turnos al igual que el resto de las categorías, o qué turnos propondrían para hacer más compatible su trabajo con la conciliación familiar.
No interesa, porque lo que no interesa es mejorar las condiciones económicas, ni se quiere contratar a más personal para hacer el mismo trabajo que ahora tienen cubierto esclavizando a esos médicos. Más bien al contrario.
Las autoridades sanitarias nacionales (capitaneadas, curiosamente, por una ministra y un secretario de Estado que son médicos y antes reclamaban lo mismo que sus compañeros) alegan que todas las profesiones sanitarias son iguales y están incluidas en el borrador del nuevo estatuto que preparan, pero sistemáticamente excluyen a los médicos de la mesa de negociación del borrador.
Y como, en el conjunto de todos los profesionales, los médicos son el colectivo menos numeroso, se niegan a incluirlos y ya está.
Mientras tanto, mantienen unos sueldos para los médicos que, aunque son un poco más elevados que los del resto de los profesionales sanitarios por los complementos, no reflejan la responsabilidad legal extra que estos asumen por sus decisiones clínicas (que el resto de profesiones sanitarias no tienen en igual medida), ni la cantidad de años de formación que se les exige.
Esto hace que las guardias sean imprescindibles para poder tener un sueldo medianamente decente (pero en ningún caso equiparable al de sus iguales en el resto de países de nuestro entorno, lo que explica en gran parte la migración de los médicos al terminar su formación).
¿Por qué se han manifestado los trabajadores de urgencias de La Paz?
A esta situación previamente relatada de los médicos se añade la escasez de profesionales de todas las categorías sanitarias en el campo específico de las urgencias (en todos los hospitales madrileños, claro, pero este es, de momento, el que más denuncias ha presentado en juzgados y medios de comunicación), por la no suplencia de bajas y jubilaciones, junto a un número mayor de población para atender, unas urgencias extrahospitalarias desmanteladas prácticamente en octubre de 2022, y los picos estacionales sin un adecuado plan de refuerzo.
• Pacientes en pasillos, boxes de urgencias al doble de su capacidad, UCI con una ratio de pacientes por enfermera inasumible para una atención de calidad, esperas interminables tras el triaje para ser atendidos, sobrecarga de los profesionales que atienden sin descanso unos turnos ya de por sí draconianos e interminables.
• Atención primaria con demoras para las citas y que no puede asumir las pequeñas urgencias del día a día, y estas acaban saturando las hospitalarias.
• Urgencias extrahospitalarias sin médico, que sobrecargan a los pocos dispositivos que cuentan con equipo completo (incluso aquellos que la propia Comunidad de Madrid consideraba como dispositivos con médico, continuamente carecen de este profesional… y si no, que le pregunten a la población de San Martín de Valdeiglesias, por ejemplo).
En medio de este caos, alguna dirección asistencial se permite el lujo de apelar a la “colaboración interdisciplinar, la comunicación y el trabajo en equipo entre los dispositivos de enfermería y los dispositivos con médico para garantizar una asistencia resolutiva y centrada en la persona”.
Es decir, te cargas los equipos completos que funcionaban perfectamente en todos los dispositivos de urgencias extrahospitalarias (SAR y SUAP) antes de la pandemia, para dejar a 29 de ellos con enfermería solamente, porque, según tú (gestor sanitario), no es necesario que haya médico en ellos.
Y después requieres a los pocos médicos que quedan trabajando (cuando existen) en el resto de dispositivos, para que cubran las necesidades (que, según tú, no existían), sobrecargándolos de un trabajo y una responsabilidad legal que no les corresponde, y pretendiendo que asuman a distancia la valoración de otros profesionales…
O aumentando la espera de los pacientes que deben atender, en lugares que no cuentan con las condiciones de espacio y climatización adecuada en muchos casos.
Consigues que los profesionales que atienden esos dispositivos (profesionales únicos en cada categoría, es decir, sin posibilidad de relevarse a ratos) no tengan el tiempo suficiente para atender como se precisa a los pacientes, y mucho menos para descansar, comer, atender a sus necesidades fisiológicas propias, etc.
¿En qué condiciones atiende un profesional que ya lleva 17 o 20 horas trabajando sin descanso una emergencia que le llega, y además con los escasos medios con los que cuentan los dispositivos ahora llamados PAC?
Todas estas circunstancias colaboran aún más para que muchos de esos pacientes sobrecarguen las urgencias hospitalarias, como única solución para la atención de sus necesidades, y para que cada vez menos profesionales quieran cubrir las ausencias que se producen en esos dispositivos.
Además, van a ser atendidos en el hospital por médicos que también llevan 17 o 20 horas sin descanso, y enfermeros, auxiliares, celadores, etc., que tienen a su cargo más del doble de los pacientes ideales.
Por eso los trabajadores no dejan de denunciar las inasumibles condiciones en las que se está trabajando en su servicio (situación extensible a todos los hospitales públicos) como único modo de protegerse y proteger a los usuarios.
Reflexionemos, por favor: la solución no es fácil, pero no la están dando los que deben darla.

María Isabel de Barrio Tejada, médico de Urgencias extrahospitalarias de la C. de Madrid.

Dejar un comentario

Para poder enviar este comentario debes demostrar que eres humano, completa la suma * Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.

"EDICIÓN IMPRESA">EDICION IMPRESA

 

 

PRÓXIMA

 

EDICIÓN IMPRESA

 

30 de ENERO

    Chollocolchon   Chollocolchon

 

A21 SIERRA OESTE

 

 

febrero 2026
L M X J V S D
 1
2345678
9101112131415
16171819202122
232425262728  
Verificado por MonsterInsights