- El novillero de Navas del Rey afronta en solitario su gran reto en Las Ventas.
Álvaro Serrano se va a encerrar el próximo 10 de octubre en la plaza de toros de Las Ventas con seis novillos para él solo.
¿Qué significa para ti asumir este reto?
Es una responsabilidad enorme, pero también una oportunidad con la que cualquier torero sueña. Madrid ha sido una plaza muy importante para mí y poder anunciarme allí en solitario con seis novillos es algo muy especial. Sé lo que supone y la exigencia que tiene, pero intento vivirlo sobre todo con ilusión y con muchas ganas de que llegue el día. 
¿Cómo estás preparando mentalmente una tarde de tanta responsabilidad?
Intento prepararla con la mayor normalidad posible. Evidentemente, es imposible no pensar en el 10 de octubre porque está presente todos los días, pero trato de centrarme en el entrenamiento y en llegar lo mejor preparado posible. Mentalmente intento verlo como seis oportunidades para expresarme y mostrar quién soy como torero.
¿Qué es lo que más te preocupa y qué es lo que más ilusión te hace cuando piensas en el 10 de octubre?
Más que preocupación, siento responsabilidad. Sé que es una tarde muy importante y quiero estar a la altura de todo lo que supone Madrid. Lo que más ilusión me hace es poder verme delante de seis novillos en Las Ventas y tener tiempo para mostrar diferentes registros de mi toreo. También pensar en toda la gente que estará allí acompañándome hace que sea todavía más especial. 
¿Qué aprendiste de tus anteriores actuaciones en Madrid?
Madrid te enseña muchísimo. Es una plaza que no permite esconderte y en la que tienes que ser tú mismo. De mis tardes allí he aprendido a tener paciencia, a confiar más en mí y, sobre todo, a entender que cuando las cosas salen es porque has sido fiel a tu forma de sentir el toreo.
¿Qué tipo de toreo quieres mostrar en esta encerrona?
Quiero mostrar mi toreo, sin intentar parecerme a nadie. Un toreo sincero, con personalidad, con profundidad y buscando siempre hacer las cosas con verdad. Al ser seis novillos, seguramente serán muy diferentes y eso también permitirá que se vean distintas facetas de mí.
Álvaro, eres de Navas del Rey, un municipio de la Sierra Oeste de Madrid. ¿Qué significa para ti llevar el nombre de tu pueblo allí donde toreas?
Es un orgullo enorme. Navas del Rey es mi casa, donde he crecido y donde empezó todo. Siempre que salgo a torear siento que, de alguna manera, también llevo conmigo a mi pueblo y a toda la gente que me ha visto empezar desde pequeño. Que ellos puedan sentirse representados por mí es algo muy bonito. 
¿Qué papel ha tenido la Escuela Taurina de Navas del Rey en tu formación?
Ha sido fundamental. Allí aprendí las bases del toreo, pero también muchas cosas que van más allá de coger un capote o una muleta. Aprendí disciplina, sacrificio, constancia y respeto por esta profesión. Gran parte de lo que soy hoy como torero empezó allí.
¿Qué recuerdos de tus comienzos en la Sierra Oeste te acompañan en este momento?
Muchísimos. Los primeros entrenamientos, las primeras veces que coges los trastos soñando con algún día poder torear en plazas importantes, la gente que estaba contigo cuando todavía todo parecía muy lejano… Ahora, cuando se acerca una fecha como esta, inevitablemente vuelves a recordar esos momentos. 
¿Qué significa para un joven de la Sierra Oeste llegar a una plaza como Las Ventas y saber que detrás de él hay una escuela taurina, una familia y un pueblo que le han visto crecer?
Toda. En una profesión como esta hay muchos momentos buenos, pero también otros muy difíciles, y es ahí cuando realmente necesitas tener cerca a personas que crean en ti. Mi familia, mis profesores, mi peña y todas las personas que me han acompañado desde el principio han hecho muchos sacrificios por mí. Quiero dar especialmente las gracias a mi peña por todo el apoyo que me da, porque siempre está ahí y eso significa mucho para mí. Esta tarde también es un poco de todos ellos.
¿Qué sueños te quedan por cumplir y qué lugar ocupa la alternativa en tu horizonte profesional?
Ahora mismo estoy completamente centrado en el 10 de octubre porque creo que no tendría sentido mirar demasiado más allá. Evidentemente, la alternativa es uno de los pasos importantes que espero poder dar en el futuro, pero quiero que llegue cuando tenga que llegar y después de haber aprovechado al máximo mi etapa como novillero.
¿Hay algún momento de tu trayectoria en el que hayas pensado que todo el esfuerzo estaba mereciendo la pena?
Ha habido varios, pero seguramente algunos de los momentos vividos en Madrid. Cuando ves que todo el trabajo de tantos años empieza a tener recompensa y que la gente conecta con lo que haces, sientes que todo el esfuerzo ha merecido la pena. Aunque también creo que todavía queda muchísimo camino por recorrer.
¿Qué mensaje mandarías a los aficionados de Navas del Rey y de toda la Sierra Oeste?
Sobre todo, quiero dar las gracias al pueblo de Navas del Rey y a toda la Sierra Oeste por el apoyo y la ayuda que siempre me han dado. También por haberme ofrecido lugares donde he podido expresarme, entrenar y torear desde mis comienzos. Siempre he sentido muchísimo cariño por parte de toda la gente de la zona y eso ha sido muy importante para mí. Me encantaría que el 10 de octubre pudieran estar conmigo en Madrid porque va a ser una tarde muy importante y sentir su apoyo allí sería muy especial.
Si pudieras hablar con el Álvaro que comenzó a entrenar en Navas del Rey, ¿qué le dirías hoy, antes de enfrentarse a seis novillos en Las Ventas?
Le diría que siguiera soñando y, sobre todo, que disfrutara del camino. Que habría momentos difíciles y días en los que parecería que las cosas no avanzan, pero que todo el trabajo termina teniendo sentido. Seguramente aquel Álvaro no imaginaría que algún día iba a enfrentarse a seis novillos en Las Ventas.

Salida a hombros de Las Ventas el 12 de mayo.
Cuando termine la tarde del 10 de octubre, ¿qué te gustaría sentir?
Me gustaría sentir que he sido yo mismo. Independientemente del resultado, salir de la plaza sabiendo que me he entregado, que no me he dejado nada dentro y que he conseguido expresar delante de Madrid el torero que quiero ser. Si además consigo que la gente se emocione y recuerde esa tarde, sería algo increíble.


















































































































