Publicada el 20 mayo 2026.
La Adrada vive uno de los momentos políticos más convulsos de su reciente historia municipal tras la decisión de Marcos Dávila y Borja Linares, hasta ahora concejales del Partido Popular, de abandonar la disciplina del partido para pasar al grupo de no adscritos. La medida deja a la alcaldesa, Pilar Martínez Saugar, en una delicada situación de minoría y abre la puerta a una posible moción de censura.
El anuncio, realizado públicamente a través de redes sociales por los propios ediles, ha sacudido los cimientos del gobierno local. Dávila, que ejercía como segundo teniente de alcalde, y Linares justifican su salida como una “decisión difícil, meditada y tomada desde la responsabilidad y el compromiso con nuestro pueblo”. En un comunicado conjunto, ambos afirman que su paso al grupo mixto responde a la necesidad de “actuar con libertad, honestidad y responsabilidad”, principios que, aseguran, guiarán su nueva etapa al frente de las concejalías que ya desempeñaban.
La nueva configuración del Pleno municipal altera por completo el equilibrio de fuerzas alcanzado tras las elecciones de mayo de 2023. En aquellos comicios, el PP obtuvo cuatro concejales y logró la Alcaldía para Pilar Martínez Saugar gracias a un pacto de investidura con el único edil del PSOE, Juan José Tomás, y con el representante de Por La Adrada, David López Sacido. Frente a ellos, Nuestra Tierra, la formación más votada con cinco actas, quedó en la oposición. Ahora, con la marcha de Dávila y Linares, el equipo de gobierno se reduce a cuatro apoyos (la alcaldesa, un concejal del PP, el del PSOE y el de Por La Adrada), mientras que Nuestra Tierra mantiene sus cinco ediles y se suma la incógnita de cómo votarán los dos no adscritos en las decisiones clave.

Pilar Martínez Saugar alcaldesa de La Adrada.
La reacción no se ha hecho esperar. Desde Nuestra Tierra, su portavoz y exalcalde, Roberto Aparicio, ha anunciado que su grupo está “dispuesto a presentar una moción de censura para apartar de la alcaldía a Pilar Martínez Saugar”. Para que esta iniciativa prospere, necesitarían el apoyo de al menos uno de los dos concejales no adscritos. Aparicio ha confirmado que ya han mantenido conversaciones con Dávila y Linares y les han trasladado su voluntad de “intentar, en un año que queda, mejorar nuestro pueblo”, ofreciéndoles incluso participar en un hipotético nuevo gobierno de progreso.
Por su parte, los dos ediles que han abandonado el PP han cargado con dureza contra la gestión de la alcaldesa. En un segundo comunicado, la acusan de haber “traicionado los principios fundamentales del Partido Popular” y de estar “hechizada y abducida por sus socios progres de Gobierno”, en clara referencia al PSOE y a Por La Adrada. Le exigen que “dé un paso al frente y abandone la alcaldía ahora”, argumentando que la actual situación “está haciendo mucho daño a La Adrada y al Partido Popular”. No obstante, se niegan a ser calificados de “tránsfugas” y reafirman su ideología “de centro reformista”, defendiendo valores como “la unidad de España” o “la reducción de impuestos”.

Ayuntamiento de La Adrada.
Hasta el momento, ni Dávila ni Linares han confirmado si respaldarán la moción de censura que baraja Nuestra Tierra. En su lugar, lanzan un mensaje condicional a la alcaldesa: “Si está usted dispuesta a seguir, todo lo que haga bien se le apoyará, y en cuanto a los desmanes y desaciertos o daños que produzca al pueblo le serán advertidos y nos tendrá evidentemente en contra”. Anuncian, además, que irán haciendo públicos “uno a uno” los escritos con propuestas que registraron durante su etapa en el gobierno.
La incertidumbre planea ahora sobre La Adrada. Con un gobierno en minoría y una oposición reforzada, la gobernabilidad del municipio queda en entredicho. Las próximas semanas serán determinantes para conocer si los concejales no adscritos decantan la balanza hacia un cambio de gobierno o si, por el contrario, se abre una etapa de inestabilidad con negociaciones caso por caso. Lo que está claro es que la crisis política ha llegado para quedarse y que los vecinos de La Adrada serán los principales afectados por este nuevo escenario.