Centros de educación de adultos: la segunda oportunidad

A pesar de la extraordinaria labor educativa, social y cultural que realizan, los centros de educación de personas adultas o CEPAs son probablemente las instituciones educativas más desconocidas y que, lamentablemente, menos recursos y atención reciben por parte de la administración educativa. Para todos aquellos que en su día no pudieron estudiar o completar su formación, los CEPAs representan una auténtica tabla de salvación que les permite mejorar sus perspectivas de futuro y facilitar su inserción social y laboral. Hemos querido conocer de primera  mano los testimonios de varias personas que han tenido la oportunidad de estudiar en el CEPA San Martín de Valdeiglesias, un centro educativo público que el pasado curso atendió a  más de 600 alumnos repartidos por diversas localidades de nuestra comarca.

Emilio

A21 Septiembre 2016 (Page 10)

Dejé de estudiar a los 14 años pues tuve que ponerme a trabajar para poder ayudar a mi familia, ya que soy el primogénito. Fue una decisión de la que me he arrepentido muchas veces. He estado trabajando durante toda mi vida, hasta que me quedé en paro hace cuatro años. Desde entonces, he comprobado que en todos los sitios me exigen el título de graduado en ESO para poder trabajar. Por eso me decidí, animado por mi familia y mis hijos a estudiar de nuevo, así que  me matriculé en el CEPA San Martín de Valdeiglesias a mis cuarenta y siete años. Debí comenzar casi de cero, desde el principio, cursando primero el nivel 1 y al año siguiente, el pasado curso, el nivel 2, ambos en la modalidad de distancia. Ha sido muy importante el asistir a las tutorías de apoyo y el hecho de que los profesores del CEPA, que son excelentes, me hayan ayudado a superar las dificultades. Si yo he podido sacarme el título, vosotros también podéis, por los que os animo a que hagáis como yo y os apuntéis a estudiar en el CEPA.

Paco

A21 Septiembre 2016 (Page 10)

Nunca pude estudiar por las circunstancias de aquellos tiempos. Me matriculé en el CEPA porque, tras la jubilación, no tenía gran cosa que hacer en casa  y lo pasaba mal. Necesitaba entretener mi cabeza y decidí aprender algo más. Empecé en Enseñanzas Iniciales y me saqué el certificado correspondiente de estudios primarios, lo que me animó a seguir avanzando y matricularme en la ESO. Ahora estoy en el nivel 1 de la ESO. Mi cabeza ya no está para matarme a estudiar, por lo que este curso he cogido solo algunas asignaturas. Estoy muy ilusionado por sacármelo, sobre todo porque me mantiene entretenido, al tiempo que aumenta mi autoestima. No me gusta perder el tiempo por ahí y pasarme el día en los bares, así que en ningún sitio voy a estar mejor que aquí. La vida es breve pero al mismo tiempo muy larga, así que animo a todos los jóvenes que no tengan el título de ESO a que se lo saquen cuanto antes porque lo van a necesitar. Me da rabia ver a jóvenes de 20 años que todavía no lo tienen. Desde luego, si yo hubiese tenido esta oportunidad, seguro que no la habría desaprovechado.

Berta

A21 Septiembre 2016 (Page 10)

Tengo 29 años y he estudiado este último año en el CEPA San Martín de Valdeiglesias, concretamente en el curso de preparación para la prueba de acceso a ciclos formativos de grado superior. Estoy muy contenta porque este año he aprobado el examen con notas muy satisfactorias y, por fin,  voy a poder matricularme en el grado superior que siempre he querido hacer. El año pasado ya me había presentado a la prueba de acceso pero la suspendí porque me había apuntado a una academia donde, la verdad, no me prepararon bien. Y eso que me cobraban bastante dinero todos los meses. En el CEPA, por muchísimo menos dinero, he tenido una preparación mucho mejor y los profesores me han enseñado y ayudado siempre, además de que he contado con el apoyo de la orientadora del centro. Esto ha permitido ampliar mi cultura general y mejorar mi futuro laboral, con la perspectiva de trabajar en lo que siempre he querido. Os animo a matricularos en el CEPA y a que no abandonéis en los momentos de bajón, que siempre los hay. Está a vuestro alcance.

Miguel

A21 Septiembre 2016 (Page 10)

Siempre fui buen estudiante hasta que llegué al instituto y comenzó mi época “rebelde”, lo que hizo que todo se pusiera cuesta arriba. Veía a mis amigos avanzar mientras yo estaba totalmente estancado. Las cosas fueron de mal en peor hasta acabar teniendo problemas en casa. Al final, tiré la toalla y abandoné los estudios. Tuvo que pasar bastante tiempo para darme cuenta del error que había cometido y el precioso tiempo que había perdido. A los veinte años, unos amigos me hablaron muy bien del CEPA y decidí volver a estudiar, sobre todo cuando me enteré de que también lo podía hacer en Villa del Prado. En el CEPA, me encontré con un ambiente muy bueno en clase, lo que me hizo retomar los estudios con ilusión. Se notaba que la gente estaba allí porque quería estudiar y no por obligación. Al principio, me costó habituarme al estudio, pero los compañeros, los profesores y el buen clima de clase me ayudaron mucho. Personalmente, matricularme en el CEPA me ayudó a centrarme y a tener otra vez ganas de estudiar, al ver que mi esfuerzo era recompensado. Es algo que me hizo entender muchas cosas. De esta forma, pude sacarme el título de la ESO y luego seguir estudiando ciclos formativos. Volver a estudiar fue una decisión de la que nunca me arrepentiré.

Liudmyla

A21 Septiembre 2016 (Page 10)

Cuando en el 2010 llegué a España no sabía ni una palabra de español. Por entonces, mi madre estaba estudiando español en el CEPA y me dijo que tenía que estudiar en este centro, por lo que me apunté en Enseñanzas Iniciales. Al principio, por el idioma, me costó comunicarme con los compañeros y con los profesores, pero necesitaba aprender español para poder trabajar en España e integrarme en el país. Por eso me esforcé y tuve mi recompensa. El CEPA me ha ayudado no solo a aprender español, sino también otras asignaturas como la Historia de España y su cultura, aparte de que me ha permitido conocer a buenas personas, entender el entorno en el que vivo y conseguir el permiso de residencia en España. Tras obtener la certificación de estudios primarios, ahora estoy estudiando secundaria en el CEPA, en la modalidad a distancia. El CEPA lleva a cabo una gran labor y se lo recomiendo a todo el mundo. Para finalizar, quiero agradecer a todas las personas, compañeros y profesores, el que hayan contribuido a enriquecerme no solo culturalmente sino también como persona. Gracias a todos.

Nuria

A21 Septiembre 2016 (Page 10)

Al principio, dudé si debía matricularme o no en el CEPA, ya que estaba convencida de que no podría compatibilizar los estudios de secundaria con mi trabajo de cocinera, sobre todo teniendo en cuenta que, además, tengo tres hijos. Sin embargo, gracias al apoyo incondicional de mi marido, decidí matricularme y, la verdad, es lo mejor que he podido hacer. Ha sido un gran reto, pero lo he conseguido. Puedo decir que he aprendido muchísimo y que los profesores que he tenido en el CEPA han sido excelentes personas y profesionales. No solo nos han enseñando, sino que también hemos podido ver el amor que sienten hacia su profesión. El poder finalizar los estudios ha sido una gran recompensa al esfuerzo realizado y esto me ha motivado mucho. Ahora que ya tengo el título de la ESO, me planteo seguir estudiando algún ciclo formativo. Yo ya he recomendado el CEPA a las personas que conozco. Además, gracias a mi paso por el CEPA, ahora puedo ayudar a mis hijos con sus estudios y sus deberes sin temblar al hacerlo, lo que es mi mayor satisfacción.

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