- Una asamblea con unos 500 profesionales de la educación acuerda iniciar un paro indefinido el próximo curso para reclamar mejoras en la enseñanza pública no universitaria.
La educación pública no universitaria de la Comunidad de Madrid afrontará un otoño marcado por las movilizaciones. La Asamblea Unitaria de Trabajadoras y Trabajadores de la Educación Pública no universitaria, celebrada el pasado 24 de junio en el Auditorio Marcelino Camacho y en la que participaron alrededor de 500 docentes, acordó convocar una huelga indefinida a partir del próximo 14 de octubre.
La decisión llega tras varios meses de debate dentro del sector educativo y en un contexto en el que diferentes movilizaciones desarrolladas en comunidades como Asturias, Cantabria, Cataluña o la Comunidad Valenciana han servido de referencia para buena parte del profesorado madrileño.
Desde el sindicato STEM, una de las organizaciones participantes en el proceso, consideran que la convocatoria abre una oportunidad para impulsar reivindicaciones históricas del colectivo, pese a reconocer que existen aspectos organizativos todavía pendientes de consolidar. En este sentido, destacan la importancia de fortalecer los mecanismos de participación y coordinación entre docentes de cara al inicio del próximo curso.
Uno de los elementos que los convocantes consideran más relevantes es la constitución de un comité de huelga unitario integrado por las distintas organizaciones sindicales y plataformas participantes. Según explican, este órgano será el encargado de coordinar las movilizaciones, negociar con la Administración regional y trasladar las decisiones adoptadas por el profesorado a través de asambleas y consultas.
Los promotores de la huelga consideran fundamental que, desde septiembre, se reactiven o creen asambleas en los centros educativos para organizar la movilización y afrontar cuestiones como los posibles servicios mínimos, la relación con los equipos directivos o la interlocución con la Administración autonómica.
Búsqueda de apoyo social
La convocatoria también pretende ir más allá del ámbito estrictamente educativo. Los organizadores defienden la necesidad de implicar a toda la comunidad educativa, incluidas las familias y el alumnado, con el objetivo de extender el debate sobre la situación de la enseñanza pública al conjunto de municipios y barrios de la región.
Los convocantes sostienen que la defensa de la educación pública requiere una respuesta colectiva y confían en que las movilizaciones logren un amplio respaldo social durante el próximo curso.
Mientras tanto, el profesorado madrileño encara el periodo estival con la vista puesta en septiembre, cuando comenzará la preparación de una movilización que, salvo acuerdo previo con la Administración, desembocará en una huelga indefinida a partir del 14 de octubre