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Incendios forestales: ciencia e información para prevenir y extinguir

Nuestra comarca ha sufrido la desgracia de varios fuegos que han arrasado el espacio natural. Cuando llega el verano los profesionales de la extinción velan para intentar evitarlo.

Los primeros días del mes de junio la Junta de Castilla- La Mancha ha organizado unas jornadas de información para medios de comunicación sobre los incendios forestales, en las que los profesionales que coordinan la lucha contra el fuego han expuesto diferentes aspectos de la naturaleza y desarrollo de los incendios, así como las herramientas de prevención, control y extinción.
A través del Plan INFOCAM (en la Comunidad de Madrid su equivalente es el INFOMA) se han dispuesto de herramientas en internet y redes sociales, abiertas también al público, que permiten consultar índices de riesgo a través de boletines y mapas actualizados diariamente, además de la situación de los fuegos que se producen en la Comunidad. Este plan sirve también a las comunidades limítrofes en lo que se refiere a colaboración en la lucha contra el fuego.

Regla-de-Campbell-_-incendio-perfectamente-alineado.

Las características del monte mediterráneo hacen que los incendios forestales sean algo natural, pero desde hace unos años ese riesgo se ha visto incrementado con otros factores, tanto naturales como otros inherentes al ser humano y su evolución, además de su imprudencia o conducta delictiva.

Triángulo del fuego.

El volumen de biomasa en nuestros montes ha crecido en estos años. El descenso en el uso de combustible vegetal ha hecho que la extracción de madera se reduzca y la falta de ganado que limpie los terrenos ha incrementado esa biomasa, a lo que hay que añadir que el cambio climático provoca veranos más largos, favorece el incremento de la temperatura media y produce estrés térmico o déficit de agua en las plantas. Además, la incursión de aire cálido convectivo puede tener gran influencia uniéndose a los factores anteriores. La complejidad del escenario (orografía, accesos o cantidad de biomasa combustible) es otro factor a considerar en el inicio y propagación de un incendio forestal.

Bomberos forestales utilizando herramientas manuales.

Castilla-La Mancha (como otras comunidades) genera sus propios informes de riesgo como el IPP (Índice Potencial de Propagación) o los Boletines de Riesgo, además de disponer de detallados mapas donde se reflejan la orografía y biomasa, que les permite establecer zonas y periodos de riesgo. Desde el Centro Operativo Regional un equipo, bajo el mando de un coordinador, centraliza toda la información de vigilancia y alertas sobre incendios forestales en la comunidad, disponiendo cada provincia de un Centro Operativo Provincial con competencias sobre su territorio. Estos centros, a través de comunicaciones y pantallas, disponen de la ubicación exacta de cada componente del dispositivo, ya sea terrestre o aéreo, su composición y toda la información que ayude a coordinar su trabajo. La ausencia de fuego no significa una alerta estática, sino que se realizan tareas de prevención y vigilancia a la que se dedicarán más o menos efectivos, dependiendo del índice potencial de riesgo de incendio.

Tomando agua de la piscina municipal de Cadalso en 2019.

Cuando se produce un incendio forestal la prioridad principal es la protección de vidas y del medio ambiente. Hay que mencionar que los bomberos forestales tienen unas competencias limitadas en la extinción y no pueden extinguir incendios en edificios o similares, a no ser que apoyen a bomberos y coordinados por ellos. Su ámbito de trabajo se reduce al incendio forestal y no pueden intervenir fuera de este ámbito.

La intervención rápida evita la propagación.

En un incendio forestal se establece un puesto de mando avanzado (PMA) donde el Jefe de Extinción coordina los medios, obteniendo “in situ” la información, gestionando los medios y, en caso necesario, la petición de refuerzos o medios aéreos. En base al índice de gravedad potencial se establecerá el nivel de alerta o emergencia. La correcta y racional gestión de los recursos es esencial en la extinción de los incendios forestales.

En 2019 el fuego alcanzó el caso urbano de Cadalso de los Vidrios.

Ningún fuego es igual a otro, pero hay unos procedimientos y reglas a tener en cuenta, que determinan el ataque al incendio. Ante todo tenemos el Triángulo del fuego (combustible-oxígeno-calor), que hay que romper eliminando una de sus variables. Hay que identificar el “motor” del incendio e interpretar los cambios. Los incendios forestales se propagan en todas direcciones en forma de elipse que recuerda una lágrima invertida y los profesionales tienen en cuenta la llamada Regla de Campbell o Alineación del fuego, que dice que si el fuego se desarrolla en una pendiente, a favor del viento y en una vertiente orientada al sol, ese fuego está alineado completamente y será más difícil de controlar. Si una de esas variables se pierde será más fácil de predecir su comportamiento y, por lo tanto, de atacar y extinguir.

El aumento de la biomasa forestal ha propiciado el aumento de incendios.

El trabajo de los bomberos forestales, en primera línea de fuego, se realiza con herramientas principalmente manuales, que les permiten atacar el combustible y evitar la propagación. Su equipo de protección individual (EPI) es ligero, entre 4 y 5 kg, y pueden llegar a trabajar hasta 12 horas en un trabajo duro y peligroso, para el que están preparados. Como apoyo cuentan con maquinaria pesada, que sirve para realizar cortafuegos, autobombas y medios aéreos.

Un sistema de gestión integrado refleja en-todo-momento el estado y situacion del dispositivo de guardia.

El fuego no conoce fronteras
En 2019 se inició un incendio en Almorox (Toledo) que progresó hacia la zona de Cenicientos-Cadalso de los Vidrios, que arrasó miles de hectáreas. Ya en 2002 otro incendio, provocado en el vertedero de Cadalso de los Vidrios se propagó al término municipal del Almorox. Las enseñanzas de estos y otros grandes incendios han generado en 2020 un acuerdo entre las comunidades de Castilla y Leon, Castilla-La Mancha y Madrid para cooperar con medios y personal. Este acuerdo establece el mutuo apoyo dentro de los 5 kms. dentro del terreno forestal de cada comunidad (ZACIF, Zona de Actuación Conjunta Ante Incendios Forestales), asumiendo el mando del dispositivo y la extinción el de la región donde se inicie el fuego.
Toda esta ciencia, información, prevención y acuerdos políticos han de ser correspondidos con la prudencia y colaboración racional de los ciudadanos.

 

Miguel Hernández Fernández

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